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Cogujada común vs. Cogujada montesina

Cortesía de www.spainbirds.com

     Para poder distinguir estas dos especies es necesario tener en cuenta una serie de rasgos que, aunque muy sutiles en algunos casos, van a sernos de mucha ayuda en el campo.

     Sin duda alguna, como en la gran mayoría de los aláudidos, el canto es la mejor característica para identificar nuestras dos cogujadas. Como resulta bastante complejo transcribir en palabras los trinos y sonidos emitidos por las aves te ofrecemos una breve secuencia de ambas especies para que puedas comparar.

     En el caso del canto de la Cogujada Común (Galerida Cristata) se aprecia un tono algo más aflautado y elevado, quizás menos monótono y más mezclado o variado que el de su pariente la Cogujada Montesina (Galerida Theklae).


Cogujada Común Cogujada Montesina
     El comportamiento es otro factor a tener en cuenta. Aunque ambas especies pueden llegar a comportarse de forma parecida la Común tiene una mayor tendencia a posarse y cantar desde el mismo suelo, a lo sumo desde lo alto de una roca. La Montesina sin embargo selecciona emplazamientos elevados como postes de vallas, arbustos, cables de teléfono... La primera está mucho más ligada a campos abiertos, áridos fundamentalmente, e incluso cerca de pueblos y ciudades. La Cogujada Montesina evita las poblaciones y prefiere zonas mezcladas de monte bajo, aunque también bastante abiertas.

     Esto no quiere decir que si un día vemos una cogujada cantando en el suelo vaya a ser seguro Cristata ni siquiera que si vemos otra posada en un poste de teléfono vaya a ser Teklae. El comportamiento de los animales a veces es imprevisible pero por lo general muestran un patrón definido propio de su especie.

     Morfológicamente varios son los aspectos a tener en cuenta. Aunque en la mayoría de guías de identificación el más evidente parece la forma del pico, algo más largo por lo general con la mandíbula inferior recta o ligeramente cóncava en la Común, y más corto y cónico en la Montesina, quizás sea el aspecto general del ave el que nos oriente hacia su verdadera identidad.

      La Cogujada Común tiene un tono más bien marronáceo-ocre con marcas oscuras algo difusas en pecho y costados, y una cresta algo más larga y puntiaguda.

      Para ver las diferencias entre las distintas subespecies y poblaciones ver Lars Svensson "Guía para la identificación de los paseriformes europeos".

      A veces el color del manto entre las diferentes razas de Cogujadas Comunes puede llevar a equívocos ya que la clase de sustrato y la variabilidad individual hacen de éste, un rasgo relativamente poco fiable.

     Por su parte, la Cogujada Montesina parece un pájaro más contrastado, es decir, parece que las marcas oscuras del pecho (principalmente) son mucho más nítidas que las que muestra la Común. Además, el manto más gris que marrón y la cresta ligeramente más corta pueden resultarnos útiles.

     En Baleares existe una raza con la mandíbula inferior algo más recta, dándole un aspecto parecido al de la Cogujada Común.

     En algunas guías se muestra como carácter llamativo el color de las supracobertoras caudales, ante rojizo en el caso de la Montesina y grisáceo en la Común visible en vuelo. Según nuestra experiencia, en condiciones normales de luz y a una distancia prudencial no llega a apreciarse tal contraste.

     Existe otra serie de rasgos que únicamente suelen verse con el pájaro en la mano como son el patrón de la cola y los detalles de la fórmula alar, el color de las axilas...

Textos e ilustraciones: Santiago Villa
Fotografías: J.J. Ruíz Martínez